TRABAJAR EN ALEMANIA (2ª PARTE)


Escrito por ESyDE el 7 de noviembre del 2013

En esta entrada queremos compartir con vosotros nuestra experiencia en una feria de empleo para españoles que están planteándose trabajar en Alemania.

Hace unos meses participamos como intérpretes en una bolsa de empleo organizada por EURES, el Gobierno del Estado federado de Hesse y el Servicio Estatal de Empleo de Alemania. El objetivo de la bolsa era la contratación de personal español del sector de la sanidad, y en particular de enfermeros, por parte de entidades alemanas.

Empecemos por el principio, ¿qué es una bolsa de empleo?

Es un espacio para el encuentro entre ofertantes y demandantes de empleo. Puede ser un portal de internet, un listado físico o una feria presencial. En el Foro RED de la Secretaría de Estado de Cultura os lo explican bien.

¿Cómo se desarrolla una bolsa de empleo presencial?

Antes de asistir a la feria de trabajo, los candidatos tienen acceso a las ofertas concretas de cada centro, a las que pueden suscribirse y enviar su CV para darse a conocer previamente.

Durante la bolsa de trabajo, cada centro entrevista a varios (¡muchos!) candidatos, y si hay predisposición e interés mutuo en una colaboración, se firma un preacuerdo entre ambas partes.

¿Hay que saber alemán para encontrar trabajo en Alemania?

En el momento de la contratación, no necesariamente. A medio plazo, sí o sí.

En nuestro caso, ninguno de los entrevistados tenía conocimientos de alemán, aunque algunos habían empezado un curso intensivo para alcanzar el nivel A2 en unos 2 meses. Es decir, bastante intensivo.

Para los que todavía no tenían plaza en un curso de idiomas, el preacuerdo firmado con una empresa alemana les daba derecho acceder a uno, una gran ventaja ya que hay mucha demanda y pocas plazas.

¿Se puede conseguir trabajo a través de las bolsas de empleo?

¡Desde luego! En este evento trabajamos con una residencia de ancianos y minusválidos de Frankfurt que ha contratado a tres chicas que entrevistó ese día. Ninguna tenía conocimientos de alemán, pero después de alcanzar el nivel A2 se mudaron allí y empezaron a trabajar media jornada como auxiliares de enfermería, con sueldo de jornada completa. La otra mitad del día la dedican a estudiar alemán, y una vez que lleguen al nivel B1 se les reconocerá el título de enfermería.

¿Qué tengo que hacer para destacar y ser elegido?

Cosas muy simples que pueden parecer muy obvias, pero que en la práctica parece que no lo son tanto:

  • Vestir con un estilo formal. Los alemanes se toman las entrevistas de trabajo muy en serio. Aunque una bolsa de trabajo no sea la situación más formal del mundo, nunca viene mal dar una primera impresión de profesionalidad.
  • Llevar encima el CV. Y copias suficientes, porque lo más probable es que vayas a pasar por unas cuantas entrevistas en un día.
  • Hablando del CV, actualizado y sin errores. Si no sabes alemán y tienes la tentación de pasar tu currículum en español por Google Translate, ¡no lo hagas! La persona que lo lea preferirá siempre leer un documento correctamente redactado en un idioma extranjero antes que leer el resultado desastroso de una traducción automática. También es recomendable que tu currículo incluya una foto que ayude al entrevistador a identificarte a posteriori. Piensa que ve a muchísima gente en un día y le resultará más fácil acordarse de ti si tiene tu foto.
  • Comunica claramente tu interés. Si transmites que de verdad tienes intención de mudarte explicando tus motivos personales, tu candidatura resultará más creíble. Al fin y al cabo estamos hablando de un traslado a otro país, así que lo primero que querrá saber tu futuro empleador es si realmente estás dispuesto y eres consciente de lo que ello conlleva.
  • Infórmate sobre el lugar de trabajo. Habrá muchos centros de distintos lugares, pero si dejas claro que te has informado sobre este en concreto y muestras ganas y disposición de trabajar allí, ya cuentas con una ventaja importante.

En nuestro caso, era la primera vez que tanto entrevistadores como entrevistados estaban en una situación similar con intérprete, y la verdad es que todos actuaron con mucha naturalidad y la comunicación fluyó en todo momento. Jornada sin duda agotadora, pero muy gratificante. Incluso meses después de la contratación, la residencia alemana en cuestión nos ha escrito para volver a darnos las gracias y contarnos lo bien que ha salido la experiencia para todos.

Somos nosotras las que debemos dar las gracias. Siempre es un placer que nuestro trabajo nos permita conocer las historias humanas que se esconden detrás de la interpretación.

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